Éxito Cuantificable vs. La Crisis Silenciosa de las Desapariciones.
El debate sobre la efectividad de la estrategia de seguridad en México se centra cada vez más en la figura de Omar García Harfuch, cuyo perfil se ha consolidado como el "rostro visible" de una política de seguridad que presume de resultados concretos. Sin embargo, un análisis objetivo de los indicadores de violencia revela una narrativa de doble filo: mientras ciertos delitos de alto impacto muestran un descenso, la crisis estructural de las desapariciones forzadas y las fosas clandestinas sigue siendo un indicador de fracaso que desafía el relato de éxito.
I. La Construcción del "Buen Policía": Indicadores a Favor
La base del posicionamiento positivo de García Harfuch radica en la presentación de datos duros y comparativos que marcan una diferencia con administraciones anteriores.
A. Resultados Medibles: Replica de El Modelo de la CDMX
La gestión de García Harfuch al frente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México (2019-2022) se convirtió en el principal argumento de su eficiencia. Los resultados objetivos de entonces, incluyen:
• Reducción de Delitos de Alto Impacto (DAI): Una disminución general de hasta el 46% en los DAI.
• Homicidio Doloso: Un descenso superior al 31%.
• Robo de Vehículo con Violencia: Reducción del 47%.
Estos logros se fundamentaron en una estrategia de Inteligencia y Coordinación. El enfoque en la desarticulación de estructuras criminales y la colaboración interinstitucional (con la FGJ y fuerzas federales) permitió realizar detenciones relevantes que desmantelaron la operatividad delictiva, impactando positivamente en la incidencia.
B. La Capitalización del Discurso Federal
En su rol como figura clave en la política federal de seguridad, se capitalizan los resultados que buscan replicar el modelo en la actual administración Federal; reportando una reducción del 32% en el promedio de homicidios dolosos a nivel nacional en su primer año, junto con caídas en secuestros (69%) y robos con violencia (48%). Este contraste con sexenios anteriores (Fox, Calderón, Peña Nieto), donde el homicidio doloso experimentó un crecimiento sostenido, afianza la percepción de una estrategia de seguridad efectiva y diferente.
II. La Crisis Silenciosa: Desapariciones y Fosas Clandestinas
El contrapunto al relato de éxito lo ofrecen los indicadores de violencia estructural (daño causado a la salud o a la vida de las personas al impedirles satisfacer sus necesidades básicas como supervivencia, bienestar, identidad y libertad, debido a la estructura social, económica y política) y las violaciones graves a los derechos humanos, principalmente por la desaparición forzada.
A. La Persistencia de la Desaparición Forzada
A pesar de los avances en la reducción de delitos como el homicidio, la crisis de las desapariciones forzadas ha continuado escalando. Los datos objetivos muestran que el sexenio inmediatamente anterior (2018-2024) es el periodo con la mayor cantidad de personas desaparecidas no localizadas registradas, superando las cifras de los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
• Tasa de Crecimiento: El promedio de 24.7 desapariciones diarias en el sexenio de AMLO refleja que el fenómeno no fue solo una "herencia" de administraciones pasadas, sino una crisis que aún se mantiene activa y en expansión.
• Motivaciones: Las razones son complejas, y van desde ajustes de cuentas del Crimen Organizado (CO) hasta su uso como mecanismo de terror para mantener el control territorial y económico.
• Actividad Económica: En lo personal, considero que en la lógica delictiva (procesos racionales y teóricos detrás de la comisión de un delito, sin incluir en este artículo, el análisis de las causas, la elaboración de teorías y la aplicación de métodos en criminología y derecho penal) del crimen organizado en su contexto actual, las desapariciones forzadas pueden estar correlacionadas con el tráfico de órganos).
C. Fosas Clandestinas: El Vínculo con la Impunidad
El hallazgo constante de fosas clandestinas en el país es la evidencia física de la desaparición y de la impunidad sistémica. Las fosas se utilizan para ocultar los crímenes y dificultar la acción de la justicia, revelando:
1. Colusión: La frecuente sospecha de la participación o consentimiento de agentes estatales en la privación de la libertad y posterior ocultamiento.
2. Crisis Forense: La incapacidad o aquiescencia estructural de las fiscalías y SEMEFOS para procesar e identificar los miles de cuerpos encontrados, profundizando el dolor de las familias y la falta de verdad y justicia.
El fenómeno de las desapariciones desafía la narrativa del "buen policía" en la figura de Omar García Harfuch, porque esta oscura fase de su responsabilidad, apunta a fallas profundas en el Estado de derecho y la ausencia de un control efectivo sobre la violencia más letal, una violencia que se oculta bajo tierra.
III. Conclusión: Un Análisis Político sin Apasionamientos
El análisis objetivo de la gestión en seguridad de García Harfuch y la estrategia que representa debe ponderar ambos lados de la balanza:
• Fortaleza: La aplicación de inteligencia y coordinación demostró ser efectiva en la disminución de delitos de alto impacto visibles (homicidio, robo) en áreas urbanas, un éxito cuantificable y defendible.
• Debilidad Crítica: El fracaso en la contención de las desapariciones forzadas y la gestión de la crisis forense, que son indicadores de violencia estructural y de impunidad, limitan la magnitud del éxito.
En la esfera política, el concepto del "buen policía" se capitaliza sobre la base de los resultados positivos y la percepción de acción, pero la sombra de los miles de desaparecidos representa el indicador de fracaso más duro y un desafío pendiente que ninguna administración federal ha logrado resolver. La estrategia de seguridad que busca el éxito debe abordar, simultáneamente y con la misma prioridad, tanto la desarticulación criminal como la búsqueda de las personas desaparecidas para ser considerada integralmente exitosa.
IV. Hipótesis y Correlación: Desapariciones, Fosas Clandestinas y Tráfico de Órganos
La hipótesis introduce un elemento sombrío y de extrema gravedad que, aunque es un tema delicado y complejo de probar con datos abiertos, debe ser considerado en un análisis de la violencia estructural.
Existe una hipótesis persistente y temerosa en el debate de derechos humanos y seguridad en México (y en el mundo) sobre la desaparición forzada: y es que sirve como el mecanismo inicial para la explotación final de las víctimas en diversas redes de economía ilícita, entre ellas el tráfico de órganos.
Lógica de la Hipótesis
La hipótesis se construye sobre la premisa de que la desaparición forzada proporciona las condiciones ideales para crímenes de explotación extrema que requieren anonimato y control total sobre la víctima:
1. La Desaparición como Herramienta de Anonimato y Control
• Borrar la Identidad: La privación ilegal de la libertad, especialmente con la participación o consentimiento de agentes estatales (desaparición forzada), elimina el rastro legal de la víctima. La persona desaparecida se convierte en una "cifra" que puede ser movilizada, retenida o explotada sin dejar evidencia inmediata que pueda ser rastreada por las autoridades.
• Control Total: La víctima queda absolutamente bajo el control de la red criminal. Este control absoluto es esencial para el tráfico de órganos, ya que permite mantener a la persona con vida, monitorear su salud y prepararla para el momento viable de la extracción. (Teniendo un alto porcentaje de desecho)
2. Tráfico de Órganos y Lucro Extremo
• Alto Valor de Mercado: El tráfico de órganos es un negocio global altamente lucrativo. La enorme demanda de trasplantes y el alto valor de mercado de órganos sanos (riñones, hígados, córneas, etc.) crea un poderoso incentivo económico para obtener "suministros" de forma ilegal.
• Selección de Perfiles: A diferencia de las víctimas de ajustes de cuentas, las víctimas potenciales para el tráfico de órganos necesitan ser compatibles inmunológicamente y estar relativamente sanas. La desaparición permite a las redes criminales seleccionar perfiles específicos (a menudo jóvenes o personas en buen estado de salud) para maximizar la viabilidad y el valor de los órganos. (El costo en víctimas es alto, y el infierno se desata para las víctimas: un escenario de terror, deshumanización y anulación total de derechos; imposible detallar la experiencia individual, pero con base en informes de derechos humanos, testimonios de sobrevivientes y el modus operandi criminal, podemos inferir las fases de su calvario, motivo de otro artículo
Retos Probatorios y Perspectiva Cautelosa
Aunque la lógica criminal subyacente a la hipótesis es coherente, la evidencia directa que vincule la crisis masiva de desapariciones con el tráfico de órganos es escasa y presenta retos forenses significativos. (Que ningún "buen policía" va a asumir)
A. La Función Predominante de las Fosas Clandestinas
• Ocultamiento de Homicidio: La función principal y más probada de las fosas clandestinas es el ocultamiento de cuerpos de víctimas de homicidio, ajusticiamiento, o eliminación de rivales, con el objetivo primordial de garantizar la impunidad al borrar el rastro del crimen (Versión oficial).
• Evidencia Forense: Si bien es técnicamente posible que los cuerpos sean desechados en fosas tras la extracción de órganos, la gran mayoría de los cuerpos recuperados en fosas no presentan evidencia obvia de extracción quirúrgica. Sin embargo, el estado avanzado de descomposición y la falta de protocolos forenses adecuados en muchos casos pueden dificultar o impedir la identificación de tales indicios, o bien que el control de calidad eleva drásticamente el “desecho”, perdón por usar estos términos, pero es la mente del criminal trabajando).
B. El Requerimiento de Infraestructura
• Especialización: El tráfico de órganos no es un crimen que pueda ser cometido por cualquier grupo criminal. Requiere un alto nivel de infraestructura médica, logística y secreto (quirófanos, personal médico especializado, cadena de frío).
• Eslabón Débil: Aunque existe la certeza de la colusión entre agentes estatales y el crimen organizado, la prueba de la participación sistemática de profesionales de la salud en la extracción ilegal a gran escala en México sigue siendo el eslabón más difícil de probar en esta hipótesis. (Pero está probado que el crimen organizado incluye delincuentes de cuello blanco)
Conclusión
La hipótesis de la correlación entre desaparición forzada y tráfico de órganos es grave y se basa en la lógica de la explotación criminal extrema facilitada por la impunidad que crea la propia desaparición.
• Perspectiva Crítica: La desaparición forzada crea el marco de control y anonimato necesario para cualquier tipo de explotación, incluida la trata de personas con fines de extracción de órganos.
• Perspectiva Cautelosa: Debido a la escasez de evidencia forense pública que vincule masivamente los cuerpos de las fosas con la extracción, y los altos requisitos logísticos para el tráfico de órganos, esta hipótesis debe ser tratada como una posibilidad real dentro del espectro de violencias, pero que requiere de investigaciones de alto nivel para su confirmación sistemática.
La crisis de desapariciones es, en sí misma, un indicador de fracaso estatal, que requiere la intervención de la federación y de la comunidad internacional, más allá de la ridícula soberanía; independientemente de la explotación final de las víctimas.
Solo Reflexiones.